YO TAMBIÉN TENGO SUEÑOS PERO JUEGO LIMPIO

Entreno cada día, cada día trato de dar lo máximo de mi. Soy una persona normal y por ello debo de asumir mis limitaciones. Mis mejoras son continuas pero prácticamente inapreciables, voy pasito a pasito, eso sí, firmes cada uno de ellos. Habrá días que me encuentre mejor y otros peor pero no por ellos dejo de levantarme. Mi ilusión por volver cada día a calzarme unas zapatillas es poder ver como sigo mejorando y compartirlo con los míos. No voy a decir que no he soñado con volver a ser internacional, eso sería para mi un logro de valor incalculable.
Ya son muchos años, muchos entrenamientos, muchos campeonatos, muchos alojamientos, muchos viajes, muchos comidas, muchos roces…muchas cosas de las que uno se da cuenta. Acciones prohibidas por los que unos pasan y otros no. Acciones que te pueden llevar a conseguir aquello soñado, pero bajo qué precio?
Para un deportista ser Olímpico, vivir unos mundiales…sería la mejor moneda de pago de cada gota de sudor pero ¿cómo disfrutar de esas experiencias sabiendo que has llegado a ello por el camino más corto y fácil?
Me pongo a pensar en unos JJOO y no sabría ni describirlo de lo inmenso que sería para mi. ¿Qué se piensan aquellos que escogen el camino más corto, que nosotros, los «tontos» que jugamos bajo las reglas no soñamos con las medallas igual que ellos? pues claro que sí, pero también somos capaces de aceptar la derrota y sobre todo, capaces de aceptar nuestros límites. Limites que quizá llegasen a conseguir alguna medalla o internacionalidad si todos jugásemos bajo los valores del fair play. Cada uno de ellos roba la posibilidad de otro limpio de haber podido ser. Límites que a veces no llegamos a conocer porque mucho antes, estos tramposos nos han arrebatado las ganas de seguir jugando, de seguir esforzándonos para volver a competir contra algo imposible.
No es suficiente ventaja las horas de descanso que tienen los que se dedican a ello en exclusiva, los masajes… frente a los que trabajamos y/o estudiamos… y luego entrenamos, nos pagamos los masajes… ya me gustaría a mi poder dormir aunque fuese 8h al día, creo que con eso me conformaba.
Cada vez que es pillado y sancionado otro atleta, sé que el atletismo se ennegrece y que no es cosa de alegría, en realidad no nos beneficia a ningún atleta pero personalmente y porque no decirlo, me alegro, me alegro porque por lo menos de vez en cuando creo en la justicia.
Yo no conseguiré probablemente volver a ser internacional, pero duermo tranquila cada día y comparto con gran alegría cada una de mis marcas personales y medallas. No imagino cómo sería afrontarse a todos tus círculos después de ser pillado por acusaciones de este tipo, ¿seria posible poder volver ganarse la confianza de los que los rodeaban y los tenían como ejemplos? creo que no.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>