TAILANDIA I: BANGKOK

Cierro mi mochila, ya está lista para mi nueva aventura. Esta vez va más vacía, la experiencia de años viajando ha hecho que reduzca al mínimo mi equipaje.

Volamos a Tailandia, un primer vuelo de 3h hasta Colonia (Alemania) y un segundo de 13h hasta Bangkok en el que solo el agua era gratis. Increíble pero cierto. Si quería hacer uso de la pantalla 10 euros, auriculares 3, manta por el frío 6, que te entraba el hambre como es normal en un vuelo tan largo pues mira a ver qué te compras, alucinante. Suerte que siempre me llevo mi mp3, un libro y comida de casa para los tiempos muertos como por ejemplo lo son los vuelos, aunque nunca antes me había pasado nada igual en un vuelo internacional de tantas horas.

Aterrizamos en la capital de Tailandia sobre las 9 de la mañana, hora perfecta para empezar el primer city tour programado.

El viaje me ha llevado sobre las 3 semanas de preparación. Buscando y contrastando información en foros de viajeros y agencias de viaje. Leo, comparo, apunto lo que me gusta y me parece curioso, a veces algunas cosas demasiado curiosas de viajeros muy intrépidos jeje esas son las mejores. Luego trato de cuadrar la ruta con los días disponibles y finalmente averiguo como ir de un sitio a otro. Parece que no, pero os aseguro que conlleva lo suyo os aseguro. De esta manera creas un viaje que por agencia supondría miles de euros a escasos cientos de euros. Aunque eso sí, para ello debes estar dispuesto a pasar por todo tipo de vivencias ya que eres tú quien tiene que averiguarlo todo y moverse por el país elegido. En la gran mayoría de países asiáticos la vida es mucho más barata que en España pero también es verdad que la cultura y costumbres chocan mucho con las nuestras. Idioma, horarios, comidas, nivel económico… hay que estar preparado para ello. Cuando viajas a través de agencia muchas de estas cosas no se aprecian. Vas del hotel al bus que te lleva al típico monumento… y de ahí de nuevo al bus y a ver la siguiente… y al hotel… Pero cuando uno se mueve en transporte público para ir a los sitios, como donde ellos… ahí la cosa cambia, por cambiar cambian hasta el sistema de duchas o servicios jiji.

Después de pasar por el Sky Line Train desde el aeropuerto al centro de la ciudad, el famoso tren que va por el aire que a mí sinceramente no me pareció más que cualquier otro tren, subimos en un taxi al que le costó Dios y ayuda encontrar la calle que llegaba hasta nuestro hostel.  No me extraña, resultó ser una callecita de 1m de ancha que tenía su origen en la calle principal. ¿Quién se iba a imaginar que uno se tenía que meter por ahí para llegar a su hotel? No os podéis imaginar el intríngulis, 2’ andando por unos callejones… me gusta jeje.

Check-in y a por la ciudad; Palacio Rea, Palacio Pho… prácticamente en Bangkok los monumentos más destacados son Palacios y al fin y al cabo con ver varios de los principales sobran, esos fueron mis elegidos. El primero de ellos peor que Valencia en fallas pero aun a pesar de la masa de gente me gustó. Aunque hacen exceso uso de lo dorado y eso al final empalaga, pero muy bonito y sobretodo diferente a lo occidental. El segundo de ellos me gustó más, a lo mejor ayudó el poquito turista que había pero yo creo que fueron más sus pequeños detalles. En Wat Pho uno puede disfrutar del Budha reclinado más grande de Tailandia y a la vez la colección más numerosa de Budhas diminutos. Todo eso mientras vas pasando por diferentes templos y estupas tallados en mármol con mil detalles que en su conjunto forman verdaderas obras de arte dignas de ver e inmortalizar.

Casualidad se hizo la hora del rezo de la tarde de los monjes budistas que vivían en el recinto, así que como otros pocos turistas decidimos acompañarlos. Esos momentos son de los mejores. Observarles en silencio mientras están en acción, cánticos que se repiten una y otra vez frente a un Budha gigante. Momentos en los que todo se para, en los que la reflexión te invade y te acerca un poco más a esa paz interior que uno siempre anda buscando.

Se acaba, pero antes de irnos al hotel a descansar, tenemos una última cita programada. Dentro del enorme recinto de Wat Pho también se encuentra la escuela más prestigio de masage Thai de Tailandia. Así que no dudamos en acabar el día probando un masaje típico Thai aunque puedes solicitarlo del tipo que quieras. Te lo dan los propios estudiantes de la escuela y son muy baratos.

Ahora sí, Tuk-tuk (las moto-taxi que pueden llevar hasta 4 personas y son muy baratas, 50 cnt cada uno un trayecto de 15-20’), cena callejera y a dormir que a las 6 ahí que levantarse. Mañana nos espera el mercado flotante y China Town.

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