4 PAÍSES EN 30 DÍAS THAILANDIA IV. AYUTTAYA

Ponemos rumbo hacia Ayuttaya, la que fue antigua capital del reino tailandes y ha día de hoy es Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Hoy ya es una grande ciudad como casi todas en estos lares pero en el centro el río bordea dando lugar a una isla tranquila llena de templos increíbles. Regateamos y nos hacemos con tuk-tuk para que esté con nosotras todo el día llevándonos de uno a otro, lo tenemos. Empezamos por los de las afueras que son los que primero cierran y luego seguimos con los del centro.

Aquí uno ya no ve templos como los que encuentra en Bangkok, los típicos budistas recargados de pintura dorada que al final cansan. En Ayuttaya el turista puede disfrutar de templos y sus ruinas construidos en su mayoría con ladrillo rojizo y Budas de “cemento” de mil clases diferentes, material que hace que al igual que en las antiguas catedrales o iglesias donde te encuentras con que muchos santos ya no tienen cabeza o le falta un brazo… a estos Budas les pasa igual. Recordándote que tienen una larga historia detrás.

13933580_1033766133397429_1646091079_n

13936572_1033763310064378_442755043_n

13940944_1033765396730836_2015080050_n

13942409_1033766083397434_634509034_n

13942506_1033766210064088_542068189_n

Sin duda si uno viene a Bangkok sería un crimen no pasar por Ayuttaya estando a solo 180km al menos estos templos hay que verlos. Por cierto, aquí a diferencia de Bangkok puedes vestir como quieras para entrar en ellos.

Acabada la jornada turística tocaba arreglar el día siguiente, necesitábamos billetes de bus o tren que nos llevasen a nuestro siguiente destino porque eran ya el doble de horas, unas 7h por lo que el transporte privado olvidado, nadie quería, normal. Para ir en tren te tenías que desplazar a otra localidad así que descartado. Tratamos de hacerle entender al de recepción que necesitábamos reservar los billetes para mañana temprano pero ni… de inglés, no me quería arriesgar a madrugar, desplazarme con todo a la estación y que luego no hubieran plazas. Así que mientras que yo iba en busca de los billetes supuestamente a una oficina que había a unos 500m ellas iban a lavar la ropa a una lavandería que estaba en la calle contigua.

Pregunté más o menos por la zona pero la oficina tal como me señaló el conductor de un tuk-tuk estaba cerrada, había cerrado hacía 30’. Me dijo que en la propia estación de buses también podía pero que estaba bastante lejos así que me llevó muy amablemente. Y tan lejos, a tomar por… jeje pero mereció la pena, pude hacerme con ellos y según el monitor cuando elegí los asientos no quedaban muchos. En estas cosas no hay que confiarse porque luego se trastoca todo el plan de viaje.

Mi sorpresa fue cuando después de todo lo que tarde porque me metí a comprar también al supermercado las señoritas no habían llegado. Casi me duermo esperándolas, bastante preocupada al fin aparecieron… Se habían perdido, sus caras lo decían todo.

“¿Pero cómo os habéis perdido si estabais aquí al lado? ¡No os puedo dejar solas!”

En fin jeje todas en casa de nuevo, ya entre risas me cuentan lo de la supuesta lavandería. El chico de recepción les aseguro que iba a estar abierta. Normal, la lavandería resultó ser 3 lavadoras en mitad de la calle a las que tenías que insertar monedas para que funcionaran. 24h señores jeje y encima no tenemos foto porque las señoritas se van de excursión sin el móvil, ¡para matarlas!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>