TAILANDIA I: BANGKOK

Cierro mi mochila, ya está lista para mi nueva aventura. Esta vez va más vacía, la experiencia de años viajando ha hecho que reduzca al mínimo mi equipaje.

Volamos a Tailandia, un primer vuelo de 3h hasta Colonia (Alemania) y un segundo de 13h hasta Bangkok en el que solo el agua era gratis. Increíble pero cierto. Si quería hacer uso de la pantalla 10 euros, auriculares 3, manta por el frío 6, que te entraba el hambre como es normal en un vuelo tan largo pues mira a ver qué te compras, alucinante. Suerte que siempre me llevo mi mp3, un libro y comida de casa para los tiempos muertos como por ejemplo lo son los vuelos, aunque nunca antes me había pasado nada igual en un vuelo internacional de tantas horas.

Aterrizamos en la capital de Tailandia sobre las 9 de la mañana, hora perfecta para empezar el primer city tour programado.

El viaje me ha llevado sobre las 3 semanas de preparación. Buscando y contrastando información en foros de viajeros y agencias de viaje. Leo, comparo, apunto lo que me gusta y me parece curioso, a veces algunas cosas demasiado curiosas de viajeros muy intrépidos jeje esas son las mejores. Luego trato de cuadrar la ruta con los días disponibles y finalmente averiguo como ir de un sitio a otro. Parece que no, pero os aseguro que conlleva lo suyo os aseguro. De esta manera creas un viaje que por agencia supondría miles de euros a escasos cientos de euros. Aunque eso sí, para ello debes estar dispuesto a pasar por todo tipo de vivencias ya que eres tú quien tiene que averiguarlo todo y moverse por el país elegido. En la gran mayoría de países asiáticos la vida es mucho más barata que en España pero también es verdad que la cultura y costumbres chocan mucho con las nuestras. Idioma, horarios, comidas, nivel económico… hay que estar preparado para ello. Cuando viajas a través de agencia muchas de estas cosas no se aprecian. Vas del hotel al bus que te lleva al típico monumento… y de ahí de nuevo al bus y a ver la siguiente… y al hotel… Pero cuando uno se mueve en transporte público para ir a los sitios, como donde ellos… ahí la cosa cambia, por cambiar cambian hasta el sistema de duchas o servicios jiji.

Después de pasar por el Sky Line Train desde el aeropuerto al centro de la ciudad, el famoso tren que va por el aire que a mí sinceramente no me pareció más que cualquier otro tren, subimos en un taxi al que le costó Dios y ayuda encontrar la calle que llegaba hasta nuestro hostel.  No me extraña, resultó ser una callecita de 1m de ancha que tenía su origen en la calle principal. ¿Quién se iba a imaginar que uno se tenía que meter por ahí para llegar a su hotel? No os podéis imaginar el intríngulis, 2’ andando por unos callejones… me gusta jeje.

Check-in y a por la ciudad; Palacio Rea, Palacio Pho… prácticamente en Bangkok los monumentos más destacados son Palacios y al fin y al cabo con ver varios de los principales sobran, esos fueron mis elegidos. El primero de ellos peor que Valencia en fallas pero aun a pesar de la masa de gente me gustó. Aunque hacen exceso uso de lo dorado y eso al final empalaga, pero muy bonito y sobretodo diferente a lo occidental. El segundo de ellos me gustó más, a lo mejor ayudó el poquito turista que había pero yo creo que fueron más sus pequeños detalles. En Wat Pho uno puede disfrutar del Budha reclinado más grande de Tailandia y a la vez la colección más numerosa de Budhas diminutos. Todo eso mientras vas pasando por diferentes templos y estupas tallados en mármol con mil detalles que en su conjunto forman verdaderas obras de arte dignas de ver e inmortalizar.

Casualidad se hizo la hora del rezo de la tarde de los monjes budistas que vivían en el recinto, así que como otros pocos turistas decidimos acompañarlos. Esos momentos son de los mejores. Observarles en silencio mientras están en acción, cánticos que se repiten una y otra vez frente a un Budha gigante. Momentos en los que todo se para, en los que la reflexión te invade y te acerca un poco más a esa paz interior que uno siempre anda buscando.

Se acaba, pero antes de irnos al hotel a descansar, tenemos una última cita programada. Dentro del enorme recinto de Wat Pho también se encuentra la escuela más prestigio de masage Thai de Tailandia. Así que no dudamos en acabar el día probando un masaje típico Thai aunque puedes solicitarlo del tipo que quieras. Te lo dan los propios estudiantes de la escuela y son muy baratos.

Ahora sí, Tuk-tuk (las moto-taxi que pueden llevar hasta 4 personas y son muy baratas, 50 cnt cada uno un trayecto de 15-20’), cena callejera y a dormir que a las 6 ahí que levantarse. Mañana nos espera el mercado flotante y China Town.

Crónicas desde Iten (I): La llegada

Después de dos años vuelvo a Kenya, tierra de corredores. Cuando uno aterriza en su capital, Nairobi, no respira precisamente atletismo, sino ese llamado “caos”. Aunque yo prefiero entenderlo como otro modo de vida en el que ese “caos” guía a los habitantes de este continente en su manera de ser. Personas que hasta el momento solo me han transmitido bondad y felicidad a pesar de su precariedad.

El trayecto a Iten

Para llegar a la gran meca de los corredores, uno debe transcurrir por las peligrosas pero apasionantes carreteras del país en matatu, su medio de transporte más conocido. Se trata de una especie de furgoneta muy peculiar de 9 asientos más el del conductor, donde, si te descuidas, pueden viajar hasta 18 o más personas y que realiza sus paradas en cualquier tramo al borde de la carretera siempre que allí lo solicite un viandante.

Viajaremos así hasta llegar a Iten. Una pequeñísima localidad situada en lo alto del Valle del Rift donde la gran mayoría de sus habitantes son atletas. Su única carretera divide las pocas casas y pequeños comercios que la conforman que ya se asientan sobre la tierra rojiza que da paso a innumerables e infinitos caminos por donde los corredores se pierden dos veces al día, incluso tres, a excepción de los domingos que solo salen una o ninguna dependiendo del grupo en el que estén.

La llegada, ¡con una carrera!

Ésta vez la expedición la formamos nueve componentes del equipo de running de Valencia [ The Kenyan Urban Way ]. Somos afortunados, primer día en Iten y se celebra una carrera 10k. Aquí separan mujeres de hombres, dando primero la salida a las féminas.

La organización parece envidiable: hay personas marcando y supervisando el recorrido en la zona del pueblo cada 30 metros, algo exagerado. La gente espera inquieta por ver llegar a los primeros ¿quién sera? Poco después, vemos cómo viene la primera corredora. Llega algo distanciada, pero ¡qué poderío!, vaya correr más liviano, así da gusto y eso que es cuesta arriba. A los 150 metros la segunda, la tercera, ahora ya vienen todas como cuentagotas.

Hay premio económico para las y los 10 primeros, lo que deja ver algún que otro sprint final de vértigo entre varias corredoras de los primeros puestos. Una de ellas, al entrar en meta, cae exhausta y se la tienen que llevar. El resto, al cruzar la meta se tiran en la hierba. Todas lo han dado todo. Llega el primer hombre distanciado también, se vuelven a repetir los sprints finales, todos quieren conseguir el dinero.

Caminamos entre ellos por la zona de llegada, queremos verles de cerca y yo además quiero ver si encuentro a Everline, mi amiga kenyata desde hace dos años. El olor que desprenden estos corredores por el sudor de su esfuerzo es fuerte, es muy fuerte. No la encuentro. La organización nos invita a sentarnos en unas sillas que habían puesto, aceptamos, y como somos españoles y siempre nos hacemos de notar, salimos a bailar a la hierba para animar un poco el ambiente. Estaban tardando mucho en dar los premios y, ¡ale!, ya sabe todo Iten que ha llegado un grupo de españoles.

Primera toma de contacto

De vuelta a casa por fin me encuentro con Eva, había venido a buscarme al lugar donde nos alojamos. Quedamos para la tarde y nosotros nos vamos a correr un poco. Hoy es nuestro primer día a 2400 m de altitud, así que con media hora de carrera continua, suficiente.

Los primeros minutos parece que la cosa va bien, pero enseguida te das cuenta que no, que los que venimos del nivel del mar no podemos escapar a los efectos de tal altitud. Me empieza a pesar todo una barbaridad, parece que voy corriendo hacia atrás, los oídos me duelen como si estuviera buceando a 5 metros, pero tengo que llegar así que acepto donde estamos y llego a paso lento pero continuo pensando que poco a poco todo irá mejorando.

Por la tarde vamos a visitar a Eva a su nueva casita. Es la típica casita donde viven los atletas. Fachada blanca, puerta azul, unos 6 metros cuadrados y un patio de hierba interior que lo comparten todos los que viven en cada uno de los muchos complejos de este tipo.

Pero como siempre, como es habitual en estos atletas, nos acoge en su modesta casita y consigue sentarnos a todos dentro. Le presento a mis amigos, charlamos un rato y le doy el montón de regalos que traía para ella.

La luz del sol se esconde, avisa que tenemos que volver, mañana será otro día.

Raquel Landín es atleta y entrenadora. [ raquellandin.es ]

“TRIÁNGULO DE AMOR RUNNER. ENTRENAMIENTOS CRUZADOS, VIDAS CRUZADAS”

Hace ya tiempo que empezó nuestra relación, fue cosa del destino. Yo sabía que existías
pero pasaba de tí, la verdad. No me atraías nada, ¡qué quieres que te diga! y eso que me
habían hablado bastante bien de ti. De hecho una de mis mejores amigas no hacía más
que insistir en que dejara de correr y quería que te conociera, pero yo siempre
respondía lo mismo “no, ¿por qué?, ¿para qué? Así estoy bien, siempre lo he estado”.
Pero a ella se sumo mi Isquio, y créeme cuando quieren pueden llegar a ser muy
pesados.

Te veía al pasar por las mañanas cuando iba a trabajar. Allí estabas tú con tus amigos a
lo vuestro, os mirada por curiosidad pero no me hacías nada de gracia, siempre lo
mismo. Pero mi músculo insistía “Dale una oportunidad” me repetía con voz cansada.

Hasta hace unas semanas, justo cuando aquella forma de correr que siempre me había
entendido y mi Isquio discutieron. Los impactos que me producía El Suelo por el que
acostumbraba a correr le producían demasiado dolor a mi músculo. Empecé a notarme
incómoda corriendo por él, fue ahí cuando nuestros caminos se cruzaron. A la fuerza, y muy
a mi pesar, accedí a darte una oportunidad. ¿Todos nos la merecemos no? Incluso dicen
que una segunda también, yo no lo tengo tan claro.

Nuestros encuentros empezaron siendo esporádicos, no era capaz de comprenderte,
preferí seguir corriendo por El Suelo aún con sus impactos y dolor, era más divertido
que tú, ¿dónde iba ir a parar?. Por él me sentía libre, contigo era como estar presa.

Querías que no me moviera, que simulara correr en el sitio, siempre lo mismo y a mí
eso no me gustaba nada de nada. Intentabas convencerme de que lo que sentía corriendo
por El Suelo era pasajero. Ahí te debí decir que nunca intentes convencer a un corredor
de que lo que siente por correr por El Suelo es tan solo un impulso momentáneo, una
moda, porque precisamente esa pasión no está destinada al agotamiento sino a hacerse
más fuerte con el paso del tiempo.

Eres una máquina aburrida, lo tenía claro y aún así me obligué a cambiar el chip, era
muy pronto para sacar una conclusión tan atacante, hacía poco que te conocía. Pero algo
en tí me decía que persistiera, que aguantase un poco más, que fuera fuerte porque
nuestra relación iba a merecer la pena.

El cambio

Prometí darte una oportunidad y yo soy una mujer de palabra. Así que seguí visitándote.
Pasamos de vernos una vez a la semana a varias veces y, poco a poco, con la tontería de que a
veces tenías una televisión cerca y otras escuchabas música, empezaste a caerme mejor.
Empecé a pillarte el puntito, incluso cuando me despedía de ti me apetecía volver a
quedar contigo
y eso que me dejabas las piernas tan mal que luego me costaba hasta
caminar.

El tiempo pasaba y aunque mi intención era volver a correr por El Suelo, solo tú me
hacías sentir bien, contigo no notaba dolor, me tratabas con cariño a pesar de maldecirte
¿curioso verdad?.

Quería perder lo mínimo posible la forma así que no me quedó más
remedio que aumentar nuestros encuentros semanales, tanto que hasta empezamos a
quedar varias veces al día y como el famoso dicho “el roce hace el cariño” que tanta
razón tiene, te fui comprendiendo cada vez más. Querías enseñarme a ser más paciente,
y desde luego lo conseguiste, porque el tiempo a tu lado parecía no pasar ni a la de tres,
por más que miraba las agujas del reloj, ahí seguían como si las hubieras parado adrede
para retenerme a tu lado más tiempo.

Una vez más te saliste con la tuya, mis pies sobre los tuyos, me hiciste tuya y me
volviste más reflexiva, empecé a comprender mejor las cosas, a valorarlo todo un poco
más y, como si de uno de mis largos viajes alrededor del mundo se tratase, el tiempo a tu
lado me hizo crecer como persona.

Pero yo seguía echándolo de menos, a pesar de haber tenido nuestras crisis, seguía
enamorada, no podía evitarlo, lo siento. En el fondo tú lo sabías, pero no lo querías
admitir. Compréndelo, yo y El Suelo éramos uno, nuestra relación empezó hace ya
muchos años, era pura pasión
, no podíamos vivir el uno sin el otro.

Tú me has enseñado cosas que nadie antes lo había hecho, gracias a ti he crecido, he
comprendido y aprendido. Enfrentarme a ti me ha hecho más fuerte. Pero no te voy a
mentir, El Suelo me atrae más. No por ello tenemos que dejar de vernos. De hecho me
gustaría seguir quedando contigo
, ponernos al día y seguir teniendo nuestros momentos
de reflexión juntos, ya sabes. Aunque pueda sonar a tópico me gustaría que fuéramos
buenos amigos.

Ahora que te conozco más a fondo, creo que eres una máquina de las que realmente vale
la pena
, y aunque mi atracción por tí no haya ido a más a pesar de tus esfuerzos, siempre te estaré agradecida. Tu paso por mi vida de atleta ha significado un nuevo comienzo en el que espero no cometer los mismos errores.

Espero que no te enfades Elíptica, tampoco ha estado tan mal. Bueno, ¿qué me dices?

QUERER Y NO PODER

Sentada en el Ave de nuevo, nuevo destino, otra competición pero esta vez las ganas son superadas por el miedo.

Todo empezó en Febrero cuando empecé a notar como descargas eléctricas en mi isquiotibial derecho, desde entonces aprendí a correr con un dolor que dependiendo del trabajo a realizar lo llevaba mejor o peor, sabiendo que cuanto más rápido más me molestaba. Involuntariamente cambié un poco mi forma de correr, era muy raro, no sabía ni si quiera explicarlo, iba corriendo y de repente “poom” descarga en mitad del isquio, fallo general de la pierna y yo al suelo a no ser que tuviera a alguien a mi derecha para sujetarme. Aún así estuve peleando en las semis de los 1500 en el Cto. De España. “No pasa nada Raquel, esto pasará enseguida” pensaba, y sí pasó pero para dar paso a otras molestias todo consecuencia de estas primeras molestías. Y es que en esta vida toda causa tiene su consecuencia.

Intento correr como antes pero no lo consigo, esta nueva manera de apoyar hace que corra todavía más de punta que antes, haciendo que cuando paso de ciertos km o corro por terreno duro, aparezca la fascitis plantar con más fuerza que nunca. Así que por las noches hielo y descarga, que remedio.

Empiezo a notarme mejor y me sale Pata de Ganso (inflamación de los tendones que cubren la parte interior de la rodilla). “¿En serio?” Pensé, fue entonces cuando me empecé a hacer amiga de la elíptica. “Tampoco está tan mal esto de la elíptica cuando le pillas el truquillo”. ¿Qué iba a pensar si no?, siempre intento mirar el lado positivo de las cosas, si no… Fisio, elíptica, fisio, elíptica y así pasan los días hasta que puedo vovler a correr.

Venga Raquel que por fin ha llegado tu prueba, los 3000 obstáculos. Prueba que solo se disputa al aire libre, que yo más disfruto entrenando y compitiendo. Una prueba dura no apta para todos. Fuerza, coordinación, ritmo competición resistido… empezamos a meter las vallas en las series pero ahí sigue, el isquio alerta, habrá que ir con cuidado.

Pamplona, primeros obstáculos del año bajo una tromba de agua… “¡pero que mala suerte! y encima esta pista mojada no agarra bien los clavos”. Pistoletazo de salida, voy corriendo incómoda, nada segura, a cada pase de obstáculo noto que resvalo y al llegar a la primera ría… no fui capaz de saltarla. Tuve miedo, mucho miedo a pegarme una leche de las buenas como ya me pasó en Pontevedra hace unos poco años. ¿Pero qué narices me ha pasado? Tantos años haciendo osbtáculos y ahora no me atrevo a pasar la ría? Pues a partir de mañana lunes, todos los días ha entrenarla hasta que la pase como yo lo suelo hacer. No hay manera, algo falla, no me atrevo, increíble pero cierto. Otro día, más intentos, empiezan a salir, no muy haya pero algo es algo. Sigo mejorando y llega el Cto. España Universitario en Murcia donde yendo tercera a mitad de carrera al pase de un obstáculo le doy con la pierna de ataque y al suelo, una caída de las guapas guapas, hasta el dorsal se me quitó al momento jeje. No pasa nada, hay que seguir, esto solo es mala suerte, los entrenes están saliendo bien pero entonces caigo en la cuenta que las molestias del isquio son la verdadera causa de todo. El miedo a que me den latigazos hace que no me atreva a impulsar con la fuerza de siempre y así no se puede estar en mis marcas en esta complicada prueba. Hay que avanzar, esto no puede ser, los miedos solo se superan afrontándolos pero en un nuevo intento esta vez en casa para estar tranquila tras el pase del 6º obstáculo latigazo de los buenos, ¡se acabó! ¡hasta aquí! Me paso a los lisos, me da mucha pena tener que abandonar así mi prueba pero no voy a seguir sufriendo de esta manera.

Aún así, aquí estoy de nuevo camino a Madrid para disputar otros obstáculos, no quedaba otra, mi club me necesitaba, dos días, dos visitas a un nuevo fisio que me da muchas esperanzas, no se si voy a poder saltar pero éste club, el Piélagos me ha tratado muy bien el tiempo que llevo en él y como sea yo esta vez voy a llegar a meta. Me tira mucho así que dejo que se vayan porque voy a tener que apoyar en todos los osbtáculos si quiero que no me de y poder acabar que es de lo que hoy se trata. Lo conseguí, llegué, Dios que miedo pasé jeje y es que es mejor reir que llorar ¿o no?. Me hubiera gustado darles más puntos como siempre pero esta vez no pudo ser.

Vuelvo a Valencia y en el Ave me encuentro al Pequeño Nikolas, mira por lo menos me llevo un momento gracioso, toma selfie jiji.

Estiro toda la vuelta, queda un pequeño esfuerzo más, mañana por la mañana toca correra del circuito de Valencia.

Parece que tira menos, caliento bien y salgo más o menos como siempre pero al paso de los km aparece poco a poco, zancada corta, frecuencia, no nos vaya a dar.

No ha sido un buen fin de semana, no han sido unos buenos resultados ni mucho menos pero lo he superado, ahora se que soy más fuerte de lo que pensaba. Tras este esfuerzo del que soy consciente no debería haber hecho, vuelvo al fisio, “el domingo no tendré piedad, pasadas las competiciones te voy a romper el isquio para que cicatrice bien y te cures de una vez”. Madre de Dios Santa que paliza, ahora toca recuperar a ver si podemos salvar lo que queda de temporada y quién sabe quizás pueda verme haciendo una buena marca en los obstáculos.

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LAS MUJERES MARCAN EL RITMO DEL RUNNING

Salgo a correr y no hago más que cruzarme con mujeres, no importa la hora, ¡ahí van! cada una a su ritmo, algunas solas y otras acompañadas, zancada tras zancada.

Desde hace tiempo se viene escuchando en mi ciudad un eslogan que desde el principio me hizo soñar, había llegado el momento de mi deporte “Valencia ciudad del running”, desde entonces muchos hombres han seguido sumándose al reto de correr pero han sido las mujeres las que más han crecido en número con diferencia.

Algo está cambiando. ¡Me encanta!, ya era hora, orgullosa es poco de lo que mi ciudad me está haciendo vivir. Pero en mi habitual rutina de viajes por España y el extranjero me he dado cuenta que éste echo era una cosa generalizada, daba igual que no disfrutaran del buen clima del mediterráneo, por fin se habían dado cuenta de que correr no las hacía menos femeninas sino más saludables, más enérgicas, más capaces o más esbeltas. ¡Anda que no les sientan bien ni nada unos pantalones de pitillo con tacones a las runners, ¡eh!

Y encima, correr es barato, sencillo, fácil de conciliar con la familia y el trabajo. Una nueva forma de disfrutar y de compartir grandes momentos con los amigos. Sinceramente ¡I LOVE RUNNING!

Consejos para correr

¿Mi consejo? Empieza poco a poco, deja que tu cuerpo se adapte paso a paso sin provocar sobreesfuerzosinnecesarios que puedan desencadenar indeseables lesiones o posibles fatigas musculares y mentales que te alejen de aquello que te hace disfrutar. No olvides que al fin y al cabo correr para tí es un hobby y como tal, disfrutar tiene que ser factor clave.

Establece una rutina, selecciona días y horas para programar correctamente tus sesiones de entrenamiento, y haz que éste sea supervisado por un profesional del sector y además, si eres valiente podéis establecer conjuntamente un objetivo por el que luchar. Sé constante y esfuérzate. Recuerda que debes disfrutar, y no te olvides de respetar el descanso, cuidar tu alimentación, acabar siempre con unos buenos estiramientos y visitar al fisio al menos una vez al mes, más vale prevenir que curar.

No declares la guerra a ningún hombre, piensa que las mujeres tenemos el tamaño del corazón más pequeño que el de los hombres, lo que podríamos traducir en un menor Vo2max (eso que tantas veces escuchaís por ahí), es decir, la mujer transporta y utiliza menos cantidad de oxígeno por unidad de tiempo en comparación con los hombres. Es más, ellos cuentan con la testosterona, la hormona masculina (a veces incluso excesivamente, ya sabéis). Hormona que ayuda a regenerar los tejidos conectivos y musculares después del trabajo de fuerza.

Por ello y por los esteriotipos sociales que estáis desbancando, por los obstáculos que estáis superando debéis sentiros orgullosas y seguir creciendo en número. Además, nosotras también tenemos nuestras cosas buenas, nuestra flexibilidad es mayor, no somos tan robots como ellos, ¡chicos, hay que estirar más!. Nuestro mayor porcentaje de grasa y nuestra mayor economía hacen que nos adaptemos bien a las pruebas de resistencia. Pero sobretodo somos mucho más fuertes psicológicamente ¿sí o no? y al fin y al cabo la vida ¿qué es?, un conjunto diario de obstáculos que superar como los que una se encuentra en cada entrenamiento. Así que chicas, ¡todas a correr!.

Sin vosotras al running le faltaría color, le faltaría alegría, esos toques que solamente sabéis transmitir vosotras.
¡GRACIAS!

LAS 3 FUENTES DE LAS QUE DEBE BEBER UN ATLETA

Un atleta debe ser perseverante, los que nos dedicamos a ello, sabemos que los deportes individuales requieren de largas sesiones de entrenamiento que se pueden hacer muy muy duras hablando ya en términos psíquicos más que físicos. Muchas privaciones son las que conlleva; buena alimentación, no ser muy trasnochador, no ver tanto como quisieras a tus amigos, sentirte cansado cada dos por tres en el trabajo/en clase…, etc. Sin olvidarnos de que hasta el camino del mejor atleta está lleno de altibajos. Nadie se libra de pasar malas rachas por lesiones u otras situaciones externas que restan más que suman.  La perseverancia hace que el deportista nunca de nada por concluido hasta que cruza la línea de meta por muy cansado que esté, el mal clima…

“LA MENTE PRECEDE A LA ACCIÓN”

Vanderlei da Lima, en los JJOO de Atenas 2004 iba 1º en la maratón con una ventaja sobre el 2º de 30”, pero fue interceptado por un fanático que salió del público expectante para empujarlo y sacarle de la carrera, reteniéndolo unos 15” y haciéndole perder el ritmo. Vanderlei en vez de rendirse, se reincorporó y siguió hacia delante, no logro la medalla de oro pero sí la de bronce, que de igual manera lo hizo muy feliz. En ese momento, mostró una gran fortaleza mental para recuperarse de una adversidad tan atípica como la ocurrida. Superó la frustración, el malestar, la impotencia, el dolor físico, el parar y volver a arrancar, recuperar el ritmo, la desconcentración que el suceso conlleva, el miedo por esa agresión inesperada.

                       Vanderlei; mira aquí el vídeo y recuerda aquel momento!

Preparación físicabuena técnica y una increíble fortaleza mental son las 3 fuentes de las que debe beber un atleta, sino, difícilmente estaremos hablando de un atleta exitoso.

La habilidad mental le puede permitir a un deportista con menores aptitudes y capacidades físicas que sus oponentes, lograr el triunfo.

“EL CUERPO HACE LO QUE DICE LA MENTE”

Un deportista debe tener una buena autoestima consolidada, sino cada derrota será vivida y sentida como algo muy doloroso, muchos serán los sentimientos negativos que experimentará en esos momentos.  El deportista debe tener la capacidad de separar su vida personal (pareja, amigos, trabajo, estudios…) de la deportiva, algo realmente difícil, lo se, pero debe intentarlo. Muchas veces los deportistas ante una derrota pensamos que no valemos  nada en ningún aspecto. Sentimos mucha presión por querer hacerlo bien, por no defraudar a los que nos rodean. Un deportista con una adecuada autoestima sabrá equilibrar las vivencias, no agrandará las victorias ni tampoco las derrotas. Porque en el mundo del deporte la competición no para y una vez acabas una competición ya estás metida en otra, y tienes que tener claro que es imposible salir siempre victorioso.

“CADA ATLETA VALE POR LO QUE CREE QUE ES, NO POR LO QUE LOGRA”

La confianza que tenga el atleta es fundamental para el desarrollo deportivo del mismo. Además de conseguir mantenerla en un estado elevado y que pueda recuperarla tras cada caída. No hay nada más seguro para incrementar la confianza que los triunfos. Por eso el deportista debe trazarse pequeñas metas para tener pequeños triunfos cada día. El entrenador aquí juega un papel fundamental ya que el deportista es en la persona que más confía. Pero no nos debemos olvidar nunca del resto de figuras que rodean al atleta; familia, amigos, manager, fisio… y muy importante el clube al que representa. El clube en conjunto debe hacer sentir a todos sus miembros válidos y valiosos, generar un clima propicio para el desarrollo de buenas amistades para que poco a poco sus miembros sientan sus colores. Para mi, personalmente, éste punto es muy importante, el atleta/corredor que no los sienta, si algún día debe defenderlos, no lo hará al 100%.12625797_906620802778630_559890014_n

 

LA HISTORIA DE LAS CARRERAS «SAN SILVESTRE»

Ya estamos en Navidad, fechas preferidos para unos, no tan deseadas para otros.
Gusten más o menos, no podemos negar que nos encantan las famosas carreras apodadas «San Silvestres». Su origen es muy curioso. En realidad fue hace más de 1700 años que nació el famoso San Silvestre, quien fuera Papa de la Iglesia Católica, el cual murió el 31 de Diciembre del 335 d.c.  A raíz de eso los católicos establecieron esa fecha como el día de San Silvestre,  y unos 17 siglos más tarde un millonario brasileño creyó buena idea nombrar una carrera en  su honor.
El periodista brasileño Cásper Líbero fue el creador de la clásica San Silvestre, cuando en 1924 vio en Francia una carrera nocturna en la que los competidores corrían cargando una antorcha. Inspirado en ese evento, regresó a São Paulo y organizó la primera San Silvestre del mundo a la media noche del 31 de diciembre de ese mismo año.
Fue el inicio de uno de los  pocos eventos deportivos que no se ha interrumpido nunca, ni siquiera durante la Segunda Guerra Mundial (entre otros, los Juegos Olímpicos y el Mundial de Fútbol no se llevaron a cabo durante aquella guerra). En esa primera edición participaron 48 corredores, todos brasileños. En 1947 se permitió por primera vez la participación de extranjeros de todo el mundo, lo cual llevó a una sequía de 34 años en la que ningún brasileño pudo ganar, hasta que José João da Silva rompiera el maleficio en 1980.
Para poner el logro en perspectiva,  ayuda saber que esa selecta lista de ganadores incluye a varios de los mejores corredores de la historia, leyendas del nivel de la locomotora checa Emil Zatopek, considerado por muchos como el mejor de todos los tiempos, quien la ganó en 1953.
Un dato curioso es que fue exclusivamente masculina hasta 1975, cuando en conmemoración al año internacional de la mujer decretado por la ONU, los organizadores llevaron a cabo la primera edición femenina.
Actualmente la San Silvestre de São Paulo la corren unas 20 mil personas, y cuenta con cientos de San Silvestres hermanas en todo el mundo. Una de las más conocidas las Vallecana, nuestra San Silvestre más internacional y conocida. La Vallecana es considerada de las 3 mejores S.Silvestres del mundo junto con la mencionada Sao Paulo y Nueva York.
La primera edición de la S.S. Vallecana fue en 1964 creada por Antonio Sabugueiro y un grupo de amigos (con el nombre de Gran Premio de Vallecas), a imagen y semejanza de la que se corría en la brasileña ciudad de Sao Paulo.
Espero que disfrutéis de alguna de estas carreritas, hoy en día casi cada pueblo y barrio de las grandes ciudades tienen su propia San Silvestre.
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CUENTO RUNNING DE NAVIDAD «ESCOGE BIEN TU REGALO»

Todas las mañanas Hugo se despertaba a la misma hora para ir a clase, el despertador sonaba a las 8 en punto, tras unos minutos haciéndose el remolón en la cama de un lado al otro, se levantaba y lo primero que hacía era subir la persiana de la ventana y mirar a través de ella.

No fallaba, ahí estaba. Puntual como un reloj suizo, el vecino de Hugo salía a la calle equipado de arriba a abajo para correr. Sabía que Hugo le miraba cada mañana a través de la ventana. Al escuchar el ruido de la persiana levantarse siempre miraba hacia arriba y le deseaba buenos días pero Hugo con un movimiento rápido y sigiloso se escondía.

A primera hora del día su vecino le daba miedo, le transmitía sensación de enfado. Cuando lo veía a través de la ventana por las mañanas su frente estaba arrugada, su mirada pensativa y fija en el horizonte. Además, antes de echar a correr realizaba unos movimientos muy bruscos como si quisiera pegar al aire y eso al pequeño a Hugo de 8 años le asustaba.

Pero había una razón para que Hugo continuara asomándose a la ventana cada mañana,aquellas zapatillas coloridas le parecían preciosas, tanto que no podía evitar mirarlas cada mañana. Tan coloridas, tan relucientes siempre ¿cómo puede ser que siempre estén tan bonitas?, ¿no se estropean nunca?

Pensaba que eran mágicas, ´tienen el poder de pasar a la gente de estar enfadado a estar alegre, tienen el poder de hacerte sonreír´. Su vecino desaparecía calle abajo enfuruñado y a los 30 minutos aparecía calle arriba con una sonrisa de oreja a oreja acompañada de un rostro relajado. Hugo lo tenía claro, era cosa de las zapatillas.

De camino a la escuela no podía parar de pensar en ellas, tenía que conseguir unas fuese como fuese. Pero claro, ¿con qué dinero si él no trabajaba? No había más opción que pedírselas a sus padres. Tenía que probarlas, salir de dudas, ver si realmente eran mágicas o no.

Pasaron semanas enteras y pocos fueron los días que Hugo no se quedaba atontado pegado a la ventana hipnotizado por aquellas zapatillas. Sus ganas por probarlas aumentaban cada día más. Llegaron las Navidades y Hugo lo tenía claro, para Reyes iba a pedirse una coloridas zapatillas como las del vecino. Sus padres tras conocer los regalos de años anteriores, siempre teniendo que ver con videoconsolas, coches o fútbol, se quedaron muy extrañados al oír de la boca de su hijo que este año quería como regalo unas zapatillas para correr.

– ¿Éstas seguro?, le insistieron.
– Sí, no son unas zapatillas normales y corrientes, éstas tienen poderes, son mágicas. -Aseguraba Hugo
– ¿Mágicas? Pero si solo son unas zapatillas de correr y a ti, además, que nosotros sepamos, siempre te ha gustado el fútbol no correr.
– ¡Nooooo! No solo sirven para correr, tienen un poder, hacen que la gente se ponga contenta.
– No se de dónde habrás sacado ahora ésta tontería pero si eso es lo que quieres, en fin.

Y llegó el día

Por fin, ahí estaban todos los regalos bajo el árbol de navidad. Cajas de todos los tamaños, pequeñas, medianas y grandes. En varias de ellas se podía leer ´para Hugo, el hombrecito de la casa´. No se lo pensó dos veces, se lanzó a abrir la primera, la verdad es que sabía que mucha forma de caja de zapatillas ese regalo no tenía pero no podía perder la esperanza. Entristecido, vio como entre sus manos aparecía un pequeño coche telederigido, ¿otro? pensó. ¿Y las zapatillas?, se preguntó.

Sin acabar de abrir este primer regalo del todo, fue a por el segundo, seguro que eran ellas. Abrió un poquito, luego otro poquito y ¡sí! Ahí estaban, tan bonitas, tan preciosas, tan coloridascomo imaginaba al tenerlas tan cerca. En un abrir y cerrar de ojos ya las tenía puestas y a los 10 minutos ya estaba en la calle corriendo para arriba y para abajo. Todavía no sabía si hacían feliz a la gente pero desde luego él en esos momentos lo estaba siendo.

Empezó a salir a correr por su cuenta cada día. Sus padres no le dejaban que se fuera calle abajo, se dedicaba a darle vueltas a la manzana, esta semana 3 vueltas, la siguiente 4 vueltas. Era verdad, eran mágicas, cada vez que llegaba la hora de salir a correr e iba en su búsqueda a Hugo ya le iba apareciendo tímidamente esa sonrisilla pícara que se transformaba en una gran sonrisa cuando llegaba a casa tras haber dado rienda suelta a sus piernas.

Un día, decidido, reunió a sus padres y les dijo que quería correr con más niños que también tuvieran zapatillas mágicas y así poder compartir esa felicidad. Fue entonces cuando sus padres decidieron apuntarle al Club de Atletismo del pueblo. Desde entonces Hugo no ha hecho más que sonreír junto con otros niños gracias al correr.

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LA ANTIPRINCESA QUE CORRÍA Y ACABÓ REINANDO

Ella era una mujer trabajadora, algo normal ya en nuestra sociedad, casada y con hijos a la que no le gustaba eso de acabar siempre en el bar después de dejar o recoger a sus hijos en el colegio, ella prefiría una vida más activa, más saludable, escogió el deporte. Al principio no fue muy bien vista entre las demás, no la entendían, ¿cómo se despreocupaba de su casa y familia de esa manera yéndose a correr? suerte que a su marido precisamente una de las cosas que le atrajo de ella fue esa energía que luego ella también trasladaba al día a día haciendo de su relación una relación especial. Salían a hacer deporte juntos, conocían gente nueva, se iban a pasar el día a la montaña, viajaban… Creaban momentos, los compartían, los disfrutaban, los recordaban y preparaban otros nuevos.

Y es que hubo un tiempo, hace ya muchos años donde se impuso a la sociedad un pensamiento absurdo que venía a decir más o menos que las mujeres tenían que parecerse y actuar lo más posible a una princesa y los hombres podían hacer más bien lo que les diera la real gana.

Ellos en lugar de elegir ser príncipes de cuento de hadas eligieron salir fuera del castillo, dejando atrás esas leyes absurdas y vivir la vida como se merecía. Eligieron experimentar las infinitas posibilidades que les ofrecía el mundo pero sobre todo su disfrutar de su naturaleza y fue ahí cuando empezarón a hacer deporte, a crear un nuevo estilo de vida, a quedar prendados por todo lo que ese mundo en sus diferentes versiones les aportaba.

Pero las mujeres seguían bajo ese rol impuesto de señoras de casa porque castillos y príncipes azules solo en los cuentos. Hasta que al fin con el paso de los años ellas también empezaron a sublevarse dejando atrás esas ataduras que algunos les hicieron creer que era la más absoluta felicidad a la que podrían aspirar.

Gracias a ello, a día de hoy somos muchas pero muchas, las que en un momento del día cambiamos los atuendos de princesa por los de corredora y salimos a invadir caminos y parques para hacer una de las cosas que más nos gusta y mejor nos hace sentir, correr. Evidentemente no vamos a correr con ropa de calle porque a nosotras también nos gusta sentirnos cómodas pero no por ello dejamos de ser femeninas como algunas piensan, bueno, más bien pensaban, porque cada vez son más las que se suman al movimiento runner.

Hay muchas líneas de ropa diseñadas para mujeres que mantienen ese toque femenino y hasta sexy en la mayoría de ocasiones.

No por correr dejamos de ser femeninas ni buenas esposas, madres, novias, etc. Es más, parece que los príncipes desde hace ya mucho tiempo, se sienten más atraídos por una nueva clase de princesa, una que sigue la misma línea del estilo de vida sano y deportivo. Atrás quedaron aquellas que hacían del maquillaje y los tacones su mejor arma diaria, ahora buscan princesas más naturales con las que compartir sus retos, princesas que no solo sepan vestir camisa, vestido y tacones si no también camiseta, mallas y zapatillas, princesas que sepan llevar bolso o mochila sin que se les caigan los anillos, princesas a las que no les gusta caer en las garras de la monotonía, sino mujeres luchadoras que se reinventan con cada nuevo día inspiradas por una fuerza mayor que les da vitalidad que se llama “correr”.

¡Porque por fin las runners reinamos en el mundo de los real!

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Stop a la violencia de género

CARTA DE UNA ENTRENADORA A SUS MARATONIANOS. LLEGÓ EL MOMENTO

Parece que fue ayer cuando hablábamos sobre aquel nuevo reto que se te había metido en la cabeza y no había manera de sacar, te había seducido el maratón nada más y nada menos. Te emperraste en cruzar esa línea de meta, querías comprobar qué se sentía, si era verdad que al cruzarla se le ponen a uno los pelos de punta y te saltan las lágrimas. “Demasiado, me parece exsagerado, no será para tanto” decías, no te lo creías. Yo no podía confirmarte, como sabías todabía no me había estrenado en la distancia de Filípides como atleta pero sí como entrenadora y confiaste en mi para guiarte en el camino a la prueba reina.

Debías haber esperado algo más, haber consolidado distancias menores antes de dar el gran salto, eras consciente, éramos conscientes pero los retos son eso, locura en estado puro que te empujan a una motivación capaz de todo. ¿Riesgo? ¡Siempre! Y así lo asuminos.

Parece que nunca sea el momento idóneo de lanzarse, solo teníamos que dar forma a un buen proceso, trabajar día tras día de forma correcta, con ilusión, esperanza, fuerza, ¡mucha fuerza!, creyendo en ese trabajo, en lo que nos iba a hacer crecer, creer en tu persona, en tu capacidad, ya lo has estado viendo, si te lo propones ¡puedes!.

El proceso ha sido duro, a veces demasiado pero así lo esperábamos, nadie dijo que fuera a ser fácil. Con determinación y firmeza, siempre mirando hacia delante, afrontando el momento y sin querer… ya ha pasado, se ha acabado ¡lo has superado! han sido un pelín más de 3 meses de sudor pero también de disfrute, ¡lo conseguiste!. No me digas que no has disfrutado poniendo tu cuerpo al límite, experimentando en primera persona dónde está ese tope que solo la mente conoce y nos pone cuando le dejamos.

Solo queda rematar, llegas con los deberes hechos puedes estar tranquilo, solo tienes que salir ahí y volver a hacer una vez más eso que tanto te gusta, con lo que tanto disfrutas y para lo que tanto te has preparado. Has machacado ritmos, los tienes asimilados, no lo dudes más, no alimentes tu mente antes de la salida con pensamientos dudosos o negativos. No pierdas la batalla antes de empezarla y menos después de haberte currado una preparación tan buena, ¡no! Llena esa cabecita de duros entrenamientos superados, aquellos que no pensabas que ibas a ser capaz de sacarlos y sí lo hiciste, de las buenas sensaciones que tuviste aquellos días que pensabas que ibas a morir en el intento, visualízate corriendo con esa fuerza el domingo, a ese ritmo, con esas buenas sensaciones. Imagínate solo corriendo a ritmo, cómodo, holgado, fácil. Prepara tu mente para cuando llegue el momento de luchar, ese que tú y yo sabemos que llegará de cara los últimos km, eso que llaman muro pero que tú y yo llamamos, “ponerle cojones”. Tienes que salir al ritmo previsto, nada de suicidios en los primeros km, ¡a ritmo!, se que te lo he dicho muchas veces y que soy algo pesada pero no me cansaré, como te emociones demasiado en la salida… no llegarás en condiciones de afrontar el duro tramo final, ahí perderás más de lo ganado al principio y las sensaciones serán de paralízación total, de no poder avanzar un paso cuando son km lo que te queda por delante, así que por favor, insisto, trata de correr a ritmo, siéntete cómodo, incluso lento hasta el momento de crisis, ahí necesito que saques toda esa garra que me has demostrado en los entrenamientos.

Como ves solo hay que repetir una vez más todo lo que hemos venido poniendo en práctica todo este tiempo, solo que esta vez estarás rodeado de miles de corredores, cada uno de un nivel, lo que puede traicionarte en la salida si no controlas bien las emociones y precisamente eso, te emocionas demasiado yéndote detrás de alguien con ritmo superior al tuyo. No olvides que cada uno ese día tiene su lucha y la tuya ya sabes cual es, céntrate en ti y en ella, que ya es más que suficiente.

Y por favor, estos últimos días sigue cuidándote, trata de descansar, como bien, ya sabes que hay que llegar con los depósitos de hidratos llenos y bien hidratado, está haciendo mucho calor. Como ya sabes no es hora de probar cosas nuevas. Se inteligente, no tires a la basura todo el proceso que te has ganado tú solito.

Y recuerda, aunque no corra a tu lado, te estaré animando, espero que me escuches, voy a estar acordándome de ti a cada segundo hasta que te vea cruzar esa línea de meta con los brazos en alto por satisfacción. Por cierto, yo creo que sí que se te pondrán los pelos de punta.

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